El pan de masa madre es mucho más que un simple pan. Es el resultado de una fermentación natural que transforma la harina y el agua en un alimento vivo, lleno de sabor, aroma y beneficios nutricionales que ningún pan industrial puede igualar.
La masa madre (o lievito naturale) es un cultivo de levaduras silvestres y bacterias lácticas que conviven en simbiosis. Estas bacterias producen ácido láctico y acético, responsables del sabor característico y de la conservación natural del pan.
Para una masa madre saludable, debemos mantener:
1. Autólisis (30–60 min): Mezcla harina y agua, reposa sin sal ni starter. Desarrolla el gluten de forma natural.
2. Incorporación: Añade la masa madre y la sal. Trabaja hasta obtener una masa cohesiva.
3. Fermentación en bloque (4–6 horas a 24°C): Realiza pliegues cada 30 minutos durante las primeras 2 horas.
4. Formado y tensión: Da forma con tensión superficial firme para una corteza bien desarrollada.
5. Fermentación final (12–16h en frío): Retarda en nevera a 4°C. Potencia el sabor y facilita el corte.
6. Horneado: 250°C con vapor los primeros 20 minutos, luego 220°C sin vapor hasta alcanzar una corteza dorada y crujiente.
El corte no es solo estética. Define cómo expande el pan durante el horneado. Un corte a 30–45° con una cuchilla afilada permite el desarrollo máximo del oven spring. En Sabores by Elias trabajamos cada hogaza como una obra de arte.